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Lazos que marcan para siempre

¿En qué medida determina el lugar que ocupa una persona dentro de la familia su manera de pensar, sentir y actuar? ¿Son más rebeldes los hermanos medianos que los mayores? ¿Juegan los hijos únicos con desventaja?
© fotolia / GORILLA
Elly, de 28 años, proviene de una familia numerosa. Se siente feliz por ello: «Me parece un regalo tener tres hermanos», admite. Y añade: «Mis hermanos significan mucho para mí. Me proporcionan seguridad. Aunque no los veo a menudo, sé que siempre están allí».
La mayoría de las personas con hermanos se identifica con los sentimientos de Elly. En cambio, puede que algún hijo único sienta nostalgia. Los hermanos significan cercanía, intimidad y amor, aunque también celos, competencia y odio. ¿En qué medida determina el lugar dentro del núcleo familiar la manera de pensar, sentir y actuar?
Durante cierto tiempo, los psicólogos han considerado escasa la influencia que ejercen los hermanos en el desarrollo mental de un individuo. Hoy se entiende que dicha relación determina de alguna forma las características y las preferencias individuales. Junto a los padres y a los compañeros de la misma edad, los hermanos desempeñan una función importante como «agentes de socialización», puesto que a través de la relación del día a día colaboran de manera notable en la búsqueda de la propia identidad.

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