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Oímos hasta el final de nuestra vida

El cerebro de las personas que están a punto de fallecer es capaz de procesar los estímulos acústicos.

[iStock/kieferpix]

Con frecuencia, los familiares y el personal sanitario explican que una persona antes de morir, y a pesar de estar ya inconsciente, reacciona ante las voces que le son familiares, aunque sea solo con un suave gemido. Elizabeth Blundon, de la Universidad de la Columbia Británica de Canadá, junto con otros científicos, ha averiguado el porqué de este fenómeno.

Para su estudio, los investigadores utilizaron la electroencefalografía (EEG), mediante la cual pueden clasificarse en conscientes e inconscientes los potenciales eléctricos del cerebro. Las mediciones se realizaron en ocho pacientes de cáncer de un centro de cuidados paliativos en dos momentos: cuando todavía estaban conscientes y cuando ya no reaccionaban a su entorno. Como grupo de control contaron con 17 voluntarios jóvenes y sanos.

Con el fin de estudiar la actividad cerebral durante la percepción consciente de estímulos acústicos, los científicos pidieron a los participantes que pulsaran un botón en cuanto detectaran un determinado cambio en una secuencia de sonidos. Al mismo tiempo, midieron mediante EEG las ondas cerebrales, las cuales permiten clasificar los procesos inconscientes y los conscientes, en todos los participantes sanos del estudio, así como en la mayoría de los pacientes (aún) conscientes. Cuando repitieron la medición en los enfermos oncológicos unas horas antes de su fallecimiento, muchos de ellos seguían reaccionando a los cambios en la secuencia de sonido con la misma actividad eléctrica cerebral.

Los científicos sospechan que el cerebro de las personas que están a punto de fallecer todavía es capaz de procesar los estímulos acústicos. En otras palabras, el sentido de audición, presumiblemente junto con el contacto físico, transmite las últimas impresiones del entorno. Por consiguiente, el paciente es capaz de percibir la voz de un familiar, lo que le podría reconfortar en los últimos momentos de su vida.

Fuente: Scientific Reports, 10.1038/s41598-020-67234-9, 2020

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