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1 de Octubre de 2004
Filosofía

¿Qué entender por belleza?

Los filósofos se suelen limitar al arte, los psicólogos la consideran una mera sensación placentera y el ciudadano medio dice que es una "cuestión de gustos". ¿Qué es, en realidad, la belleza? ¿Sólo una palabra? ¿Un valor? ¿Un sentimiento?
En el parque zoológico, un niño se acerca a un poney, le ofrece un terrón de azúcar y siente los labios calientes y suaves del hocico en la palma de su mano. En su taller, un escultor contempla la obra recién tallada que expresa exactamente lo que el artista quería al iniciarla. En la pista de circo, un malabarista realiza una acrobacia difícil, en cuyo dominio ha invertido largas horas de ejercicio. ¿Qué tienen en común estas personas? Si hubieran de responder por su sensación del momento, dirían al unísono: ¡es bello!
La percepción de qué es bello y qué no marca amplias áreas de nuestra vida. De quién nos enamoramos, cómo distribuimos y amueblamos nuestra casa o qué ropa nos compramos, las consideraciones estéticas desempeñan en esas acciones una función importante. Se revela también en los temas de conversación: películas, vestimenta, viajes, libros, tascas, hombres, mujeres y partidos políticos. En esos diálogos las personas se mueven siempre entre los extremos "¡me gusta muchísimo!" y "¡no lo puedo soportar!". Por tanto, cualquier cosa puede ser bella: la modelo Heidi Klum, una comida con amigos, el gol de la victoria de nuestro equipo en un partido decisivo o una conferencia científica sobre el origen del universo.

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