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1 de Julio de 2004
Neurociencia

Investigación sobre el humor

Platón la consideraba un signo de superioridad, para los enamorados es la distancia más corta entre dos corazones y, para el hombre de la calle, la risa es un placer relajante. ¿Cuál es fundamento neurológico?
Dos cazadores van caminando por un bosque muy denso, cuando, de pronto, uno de ellos se cae y queda tendido, inmóvil, en el suelo. El otro llama por el teléfono celular al servicio de urgencia a voz en grito: "¡Mi amigo está muerto! ¡Dígame qué tengo que hacer!". El médico de guardia intenta tranquilizarlo: "¡Relájese, les vamos a ayudar! Primero nos tenemos que asegurar de que su amigo está realmente muerto". Se hace el silencio, y de pronto se oye un disparo. El cazador vuelve a coger el teléfono y dice: "¡Muy bien!, ¿y ahora qué?"
Si usted no conocía ese chiste podría ser que de repente salga de su boca una cascada de sonidos vocálicos, emitidos durante un dieciseisavo de segundo y repetidos con una frecuencia de un quinto de segundo. El diafragma sube y baja, el ritmo cardíaco se acelera, aumenta la presión sanguínea y se dilatan las pupilas. Al tiempo que usted emite esos sonidos de charanga, el aire sale de sus pulmones a una velocidad de más de cien kilómetros por hora antes de que, transcurridos unos dos minutos, pueda volver a inspirar para emitir la siguiente tanda de carcajadas. Acualquiera que los oiga se le despertará muy probablemente la curiosidad y querrá saber qué es lo que se está perdiendo.

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