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1 de Enero de 2019
Epidemiología

Pistas sobre el riesgo de padecer cáncer encefálico

En la búsqueda de los factores de riesgo para desarrollar un tumor cerebral, los epidemiólogos han descubierto que algunas enfermedades, entre ellas, el asma y la diabetes, podrían reducir la posibilidad de padecerlo.

Los tumores pueden afectar a múltiples áreas del encéfalo, entre ellas, el lóbulo cerebral derecho (­imagen). Aunque conocer las causas de esa diversidad de cánceres es una tarea ardua, los epidemiólogos han ­encontrado algunos posibles factores de riesgo. [Getty Images / stockdevil / iStock]

 

Un hombre blanco entrado en años forma parte del grupo más expuesto al riesgo de padecer un cáncer en el encéfalo. Pero si, además, alguna vez ha recibido radioterapia para tratar algún problema en la cabeza o el cuello, o si tiene un pariente cercano que haya sufrido un tumor cerebral, las probabilidades todavía son más elevadas. En cambio, si padece asma o diabetes, se reducen.

Con todo, las probabilidades de que una persona desarrolle un cáncer encefálico o cerebral (denominación más extendida de esta enfermedad) son bajas, pertenezca a la categoría que pertenezca. En Estados Unidos, las posibilidades de que se diagnostique un tumor maligno en el encéfalo o en la médula espinal no llegan al 1 por ciento, según datos de la Sociedad Americana contra el Cáncer.

Si bien los epidemiólogos no son capaces de explicar las causas de la mayoría de los cánceres cerebrales, han identificado algunos factores genéticos que exponen a ciertas personas a un riesgo más elevado También han hallado una causa externa: la radiación ionizante. En cambio, han descartado casi todos los factores ambientales que intervienen en muchos otros cánceres, aunque la radiación no ionizante de los teléfonos móviles no se ha excluido por completo. De hecho, han descubierto que algunos de estos factores reducen las probabilidades del cáncer cerebral. Estos factores constituyen indicios muy alentadores que apuntan a nuevas formas de detectar o incluso de tratar la enfermedad.

En 2012, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) notificó 257.000 nuevos casos de cáncer encefálico o del sistema nervioso en todo el mundo; una incidencia de más de 3 casos por 100.000 personas. Según estos datos, el grupo demográfico más afectado es el de las personas de raza blanca, y la incidencia más alta de la enfermedad se presenta en la región del norte de Europa, con unos 10 afectados por cada 100.000 habitantes, seguida por Estados Unidos, Canadá y Australia. La mayor parte de estos cánceres (alrededor del 80 por ciento) son gliomas; su variedad más frecuente y letal es el glioblastoma multiforme (GBM). «No hemos avanzado mucho en materia de exposiciones u otros factores de riesgo, pero sí sabemos que los factores demográficos son diferentes», dice Melissa Bondy, epidemióloga del Colegio de Medicina Baylor de Houston.

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