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1 de Noviembre de 2013
Medicina

Avances en la lucha contra la esclerosis múltiple

Esta enfermedad autoinmunitaria, que aflige sobre todo a los jóvenes, sigue considerándose incurable. Sin embargo, se ha logrado mejorar su diagnóstico y tratamiento.

FLORIAN MERDES

En síntesis

En la esclerosis múltiple, el sistema defensivo del organismo ataca las vainas de mielina de las neuronas.

Los autoanticuerpos, dirigidos contra un canal de potasio que se halla en la membrana de las células de la glía, aparecen casi exclusivamente en los casos de esclerosis múltiple. Este biomarcador podría facilitar el diagnóstico precoz de la enfermedad.

Los medicamentos recién registrados, que se administran vía oral y no mediante inyecciones, abren una esperanza de mejora en el tratamiento.

«Hace cerca de cinco meses me diagnosticaron un síndrome clínico aislado. Dentro de dos semanas debo acudir a una revisión por resonancia magnética. Desde el diagnóstico no hago más que nadar entre dos aguas, pues ni en el trabajo ni en mi vida privada me atrevo a hablar de mis temores y expectativas. Estoy a punto de asumir la dirección de un departamento, pero no me siento nada bien. Entre otras cosas, porque no sé cómo reaccionaré ante mi jefe».

Historias como esta, extraída de un foro de pacientes en Internet, las he leído a menudo a lo largo de mis veinte años de ejercicio en neurología. Los enfermos acuden a la consulta con síntomas característicos, entre estos, trastornos visuales y sensación de entumecimiento en brazos y piernas. Acto seguido ponemos en marcha los pasos para determinar el diagnóstico del caso: se efectúa una exploración neurológica al paciente, se mide la velocidad de conducción en sus vías nerviosas centrales, se realiza una resonancia magnética (RM) y se analiza el líquido cefalorraquídeo.

La conclusión puede llamarse esclerosis múltiple (EM). Pero no siempre la diagnosis resulta tan clara. En los casos en los que no se cumplen determinados criterios (por ejemplo, la RM no muestra las alteraciones cerebrales características de la enfermedad), se habla de un síndrome clínico aislado (SCA).

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