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1 de Julio de 2013
Técnicas de la neurociencia

Neuronas en tres dimensiones

Para desentrañar los circuitos neuronales, los investigadores cortan el tejido cerebral en multitud de secciones y las examinan bajo un microscopio electrónico. Las técnicas modernas automatizan este proceso, con lo que permiten elaborar reconstrucciones tridimensionales de las grandes redes.

CORTESÍA DE KEVIN BRIGGMAN, INSTITUTO MAX PLANCK PARA LA INVESTIGACIÓN MÉDICA, HEIDELBERG

En síntesis

Para entender cómo se comunican las neuronas, los científicos proyectan cortes finos del tejido nervioso con un microscopio electrónico.

La microscopía electrónica de bloques seriados frontales automatiza este proceso. En poco tiempo se obtienen proyecciones espaciales de grandes redes neuronales.

Los científicos rastrean las prolongaciones de las neuronas en una imagen tridimensional con el fin de interpretar sus circuitos.

Este artículo forma parte de la serie de MyC «Técnicas de la neurociencia».

Un pequeño microscopio, un frasquito de nitrato de plata, una pluma y tinta china. Con estos utensilios inició Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) el viaje de la neuroanatomía. Mediante una técnica de tinción ideada por su contemporáneo Camillo Golgi (1843-1926), ennegreció los cortes finos de tejido nervioso y visualizó sus componentes bajo el microscopio óptico. Con extrema meticulosidad dibujó sobre papel las conexiones celulares. Cajal descubrió de este modo las formas y ramificaciones características de los diferentes tipos de células nerviosas.

Enseguida se dio cuenta de que el tejido del sistema nervioso central se componía de multitud de neuronas agrupadas, conectadas entre sí por numerosas sinapsis. No obstante, la técnica de tinción de Golgi le permitió examinar solo una fracción diminuta de las células; todavía se encontraba lejos de descifrar todos los circuitos cerebrales. Según escribía Cajal en su autobiografía: «La complejidad indescriptible de la estructura de la sustancia gris es tan intrincada que desafía la curiosidad insaciable de los investigadores, y seguirá haciéndolo durante muchos siglos».

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