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Historia de la medicina

Materia médica medieval

De la confluencia entre el saber clásico, la experiencia monacal y el trabajo de los médicos árabes nacen los remedios medicinales, simples y compuestos, de la Edad Media.

Cuenta la leyenda que Carlomagno (768-814) fundó la escuela médica de Salerno al reu­nir "cuatro maestros": un latino, un griego, un árabe y un judío. Salerno, se nos ha dicho en artículo precedente, constituye un punto de inflexión en la historia de las ciencias médicas. Allí se recupera, a mediados del siglo xi, el legado clásico de cuño griego a través de las traducciones que, del árabe al latín, comienza a realizar Constantino el Africano (1018-1087), una tarea en cuya prosecución ulterior desempeñaron un papel importante los médicos judíos. El Salerno de Constantino nos permite, en efecto, partir la Edad Media europea en alta Edad Media y baja Edad Media.

La ubicación geográfica no fue ajena al impulso renovador. La Italia central y meridional, así como Sicilia, fueron zonas de influencia helenística, islámica y cristiana. Tras la progresiva retracción de la cultura latina hasta quedar confinada en reductos monacales, serán éstos y los capítulos catedralicios los que posibiliten su despegue en el llamado renacimiento carolingio. Cerca de Salerno se halla el monasterio de Montecassino, el primero fundado en Europa por Benito de Nursia (480-547), en el año 529. A su imagen, los benedictinos diseminarían por el continente los scriptoria y la atención sanitaria, que, en el marco de la doctrina del Cristo sufriente, merecía párrafos especiales en la regla del fundador. También en la Italia ostrogoda del siglo vi sobresale Casiodoro, "gran canciller" del rey Teodorico y oriundo de Siria, quien, tomando como modelo Alejandría y los centros sirios, se propuso establecer una escuela en Ravena donde se conciliara el saber clásico con la fe cristiana. Aunque se realizaran traducciones y reelaboraciones latinas de los textos médicos hipocráticos, de Galeno y Oribasio, la escuela como tal no llegó a cuajar. Lo que sí consiguió, tras dimitir como canciller en 540, en su residencia familiar de "Vivarium", situada en el golfo de Squillace. Allí fundó una escuela monacal provista de una nutrida biblioteca. Recomendó la adaptación latina de la Materia médica de Dioscórides, la principal farmacopea a lo largo de más de 1500 años. Fue el comienzo de la llamada farmacia monacal.

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