Historia de la biología

Cuando los insectos eran bichos

Aunque inseparablemente unidos a la vida del hombre desde el origen de éste, hubo que esperar hasta mediados del siglo XVIII para descubrir la naturaleza de los insectos y el lugar que ocupan en el universo de los invertebrados.

En rocas del Devónico medio, hace 350 millones de años, quedaron fosilizados los primeros insectos que conocemos. Tenían en­tonces, como ahora, un par de antenas en la cabeza, tres pares de patas en el tórax y un abdomen segmentado. Que su evolución posterior debió ser muy lenta nos lo aseguran los vistosos ejemplares atrapados en ámbar de hace 30 millones de años.

Nuestra madre Eva africana, sin embargo, no tiene más allá de 200.000 años. En un mundo inhóspito en­contró, pues, unos inquilinos que le disputaban la fruta madura y la ca­rroña. Así fue, para sus descendientes, du­ran­te milenios. Nada tiene de ex­tra­ño, pues, que, entre los primeros rastros de actividad cultural del hombre, los insectos ocupen un plano destacado. Los papiros médicos del Egipto faraónico, como el famoso de Ebers, recogen ya remedios que contenían nidos o productos de tales artrópodos. Por lo visto los sacerdotes del Nilo no sólo herborizaban, en busca de conizas para sanar las picaduras de insectos, sino que también conocían las construcciones de éstos que eran más favorables para remediar heridas dolorosas.

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  • El mundo de los insectos

    Temas IyC Nº 2

    Octubre/Diciembre 1995

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