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Getty Images/hh5800/iStock

«Hay grandeza en esta concepción de la vida, que mientras este planeta ha ido girando ­según la constante ley de la gravitación, se han desarrollado y se están desarrollando, a partir de un comienzo tan sencillo, infinidad de formas cada vez más bellas y maravillosas.»

—Charles R. Darwin, 1859


En su obra El origen de las especies, Darwin planteó su revolucionaria teoría de la evolución por selección natural, que cambiaría por completo nuestra comprensión de la naturaleza. Con elegante simplicidad­, el naturalista ofrecía una explicación de la inmensa diversidad de formas de vida y la similitud que presentan todas en algunos rasgos básicos. Las especies que hoy pueblan la Tierra proceden de otras que existieron en el pasado y, en última instancia, de un antepasado común. Su teoría sigue guiando la investigación científica contemporánea. Pero, desde su formulación, ha sufrido profundos cambios, sobre todo a raíz de la fusión de la teoría original con los conocimientos posteriores en genética y biología molecular.

El presente monográfico de la colección TEMAS recoge una selección de artículos publicados en Investigación y Ciencia sobre algunas de las cuestiones que se debaten en torno a los mecanismos responsables de la evolución de las especies, y sobre cómo, a través del estudio de los fósiles, se indaga en el origen y la extinción de algunos de los principales grupos de animales que habitan o habitaron nuestro planeta.

Si bien la evolución como propiedad inherente a los seres vivos no es materia de discusión en la comunidad científica, existe una controversia sobre qué procesos deben considerarse esenciales para explicarla, teniendo en cuenta los hallazgos que demuestran que no todo el juego evolutivo es de tipo genético y selectivo (pág. 4). La teoría neutralista de la evolución de Motoo Kimura, todavía vigente después de medio siglo, plantea que gran parte de la variación genética en las poblaciones naturales se debe a la fluctuación aleatoria de variantes genéticas que son neutras, sobre las que no actúa la selección natural (pág. 10). De hecho, la fijación por azar de mutaciones neutras puede generar estructuras complejas sin necesidad de pasar por formas intermedias (pág. 18). Sin embargo, en muchos casos la selección natural ha favorecido formas intermedias, como en la evolución del ojo (pág.26). Otro de los procesos que ejercen una notable influencia en la evolución es el desarrollo embrionario. Los mecanismos mediante los cuales los organismos crecen y se desarrollan son causas activas de cambio y especiación (pág. 34).

El registro fósil nos ofrece algunas pruebas sobre estos procesos evolutivos y sobre el origen de los animales. El primer gran momento de diversificación tuvo lugar en la explosión cámbrica, aunque estudios recientes indican que el aumento de la complejidad animal se gestó antes (págs. 44 y 50). La mayoría de los planes corporales, como la simetría bilateral y la pentámera, propia de los equinodermos, también datan de ese tiempo (pág.58). Las grandes extinciones del pasado han desempeñado una función esencial en la evolución, porque han permitido que grupos oportunistas aprovecharan la existencia de nichos ecológicos vacíos para expandirse y diversificarse. Ello ofrecería una explicación al triunfo de los dinosaurios, que prosperaron una vez superaron la catástrofe de finales del Pérmico (pág.66). Y, a su vez, cuando la mayoría de ellos desaparecieron de súbito, otros ocuparon su lugar. Los fósiles de las aves indican que muchas de sus características singulares (alas y plumas) surgieron gradualmente y con fines ajenos al vuelo (pág.74). Tampoco perdieron las extremidades de improviso las serpientes, cuyos fósiles han esclarecido el papel que el ambiente y el comportamiento han desempeñado en el modelado de su anatomía (pág. 82). Por último, la historia de nuestra clase zoológica, la de los mamíferos, se suma a un creciente conjunto de pruebas que sugiere que las grandes transiciones evolutivas suceden de forma gradual y no de improviso (pág. 88).

Invitamos a nuestros lectores a adentrarse en el fascinante campo de investigación que va de las moléculas a los fósiles e intenta comprender de dónde venimos y cómo ha evolucionado la vida en la Tierra.

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