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1 de Junio de 2007
Zoología

La inteligencia de los cuervos

Experimentos recientes demuestran que estas aves utilizan la lógica para resolver problemas y que algunas de sus capacidades se acercan a las de los grandes simios, si no las superan.

JEN CHRISTIANSEN

En síntesis

Aunque el comportamiento ingenioso de los cuervos convence de su inteligencia a la mayoría, no prueba que sopesen conscientemente alternativas y escojan la mejor.

Los autores buscaron la prueba con experimentos en los que se halaba un cordel del que pendía un pedazo de carne o se escondía comida ante competidores.

Encontraron que los cuervos pueden usar la lógica para resolver problemas y distinguir individuos (tanto seres humanos como otros cuervos) y atribuirles conocimiento.

Un trampero de los bosques norteños ve que un cuervo común (Corvus corax) se tiende sobre su dorso, las patas en el aire, junto a un cadáver de castor que hay sobre la nieve. Un biólogo trepa trabajosamente por un acantilado para anillar a pollos de cuervo y los padres de los volantones hacen caer sobre él una lluvia de piedras sueltas. Hay un hombre en una remota cabaña que oye el graznido de un cuervo solitario; levanta la vista y se apercibe de que un puma oculto está a punto de saltar sobre él.

Las tres personas del relato creían conocer la intención de los cuervos. El trampero pensó que el cuervo se hacía el muerto, como si se hubiera envenenado, para mantener alejados a otros cuervos y disponer del cadáver de castor él solo. El biólogo pensó que la pareja de aves intentaba golpearle deliberadamente con las piedras para que se alejara. El hombre de la cabaña pensó que el cuervo lo había alertado para salvarle la vida.

No cabe descartar estas hipótesis, pero quienes conocemos bien a los cuervos podríamos ofrecer explicaciones más probables. Los cuervos, quizá las aves más juguetonas, se tienden a menudo sobre su lomo por pura diversión, al parecer. Suelen golpear el punto de apoyo encolerizados, dondequiera que se hallen posados, cuando hay un depredador cerca de su nido. Y se sabe que han guiado a carnívoros hacia presas a las que no pueden vencer; el cuervo pudo haber guiado al puma hasta el hombre.

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