Charlas con Alex, mi loro

Antaño se creía que los loros no eran otra cosa que excelentes imitadores, pero la investigación está demostrando que comprenden lo que dicen. Rivalizan así intelectualmente con los grandes simios y con los mamíferos marinos.

"¡Adiós! Me voy a cenar. Te veré mañana", oigo que dice Alex cuando me voy del laboratorio por las noches. Lo que hace que estos comentarios sean notables es que Alex no es un estudiante graduado, sino un loro gris de 22 años.

Los loros son famosos por sus extrañas dotes para imitar el habla hu­mana. Todo el mundo sabe aquello de "¡Dame la patita, lorito real!", pero la creencia general es que tales vocalizaciones carecen de significado. Las despedidas nocturnas de Alex no son probablemente más que simple imitación. Aun así, siempre me he preguntado si los loros serían capaces de algo más que de la mera repetición estúpida. Mi trabajo con Alex durante veinte años me ha permitido descubrir que se puede enseñar a los loros a utilizar y a comprender el habla humana. Y si las habilidades comunicativas se utilizan como indicio de la inteligencia animal, Alex ha demostrado que los loros son casi tan listos como los simios y los delfines.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?
  • Inteligencia viva

    Temas IyC Nº 17

    Julio/Septiembre 1999

    Revista digital en PDF

    6,50 €

    Revista en papel

    Agotado

    Suscripción

    No disponible

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.

Responsable: Prensa Científica, S.A. Finalidad: enviarle por correo electrónico los boletines que haya solicitado recibir. Derechos: tiene derecho a acceder, rectificar y suprimir sus datos, así como a otros derechos, como se explica en la información adicional y detallada que puede consultar en nuestra Política de Privacidad.