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1 de Noviembre de 2012
Ecología

El gran experimento climático

¿A cuánta presión podemos someter el planeta?

TYLER JACOBSON

En síntesis

Nadie puede predecir con certeza cuánto CO2 acabaremos vertiendo a la atmósfera, pero los efectos de las emisiones actuales se prolongarán durante decenas de milenios.

Si continúa la quema descontrolada de combustibles fósiles, la concentración atmosférica de CO2 alcanzará los niveles del Cretácico, hace cien millones de años.

El clima se transformará y las especies deberán adaptarse. La cantidad de vegetación aumentará, pero la biodiversidad se resentirá y el océano anegará extensas regiones continentales.

Los pronósticos empresariales, gubernamentales y tecnológicos suelen abarcar entre 10 y 50 años como máximo. Entre los climatólogos, oímos hablar con frecuencia de lo que podría suceder a finales de siglo. En realidad, los efectos del dióxido de carbono que ya hemos vertido en la atmósfera se prolongarán durante cientos de miles de años. ¿Cómo afectarán los gases de efecto invernadero al futuro próximo? No lo sabemos con certeza. Sin embargo, gracias a los modelos matemáticos basados en el clima pasado y a nuestros conocimientos sobre los intrincados procesos que rigen el clima, su física y su química, sí podemos aventurar qué aspecto mostrará la Tierra.

Ya estamos presenciando cómo cobra forma el futuro vaticinado por muchos de esos modelos. Tal y como pronosticaban, el calentamiento ha afectado más a los continentes que a los océanos, ha sido mayor en los polos que en el ecuador, más acusado en invierno que en verano, y mayor durante la noche que durante el día. Las precipitaciones extremas se han sucedido más a menudo. En el Ártico, la superficie cubierta por hielo y nieve ha disminuido; el permafrost, rico en metano, está comenzando a fundirse. El tiempo meteorológico se comporta de un modo cada vez más extraño, con tormentas intensificadas por el calor adicional.

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