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1 de Agosto de 2012
Medicina

El ecosistema microbiano humano

Las investigaciones sobre nuestro microbioma arrojan luz sobre los beneficios que las bacterias aportan a la salud.

El microbioma intestinal contiene 3,3 millones de genes. [BRYAN CHRISTIE]

En síntesis

Las células bacterianas que habitan en nuestro cuerpo son diez veces más numerosas que las humanas. Solo desde hace poco se han comenzado a aclarar los beneficios que esos microbios aportan a nuestra salud.

Algunas de esas bacterias poseen genes que codifican compuestos provechosos que el cuerpo humano no puede sintetizar por sí solo. Otras le enseñan a no reaccionar en exceso ante las amenazas externas.

Los avances en informática y en la secuenciación génica están permitiendo crear un catálogo detallado de todos los genes bacterianos que componen ese conjunto de organismos, el microbioma.

Desgraciadamente, la destrucción involuntaria de los microbios beneficiosos por el uso de antibióticos, entre otras causas, puede llevar a un aumento de los trastornos autoinmunitarios y de la obesidad.

Hace un tiempo se consideraba a los humanos como islas fisiológicas con capacidad de regular su funcionamiento interno. Se creía que nuestro cuerpo sintetizaba todas las enzimas necesarias para descomponer los alimentos y utilizaba los nutrientes para alimentar y reparar nuestros tejidos y órganos. Que las señales procedentes de nuestros tejidos dictaban estados corporales como el hambre o la saciedad. Y que las células especializadas de nuestro sistema inmunitario aprendían por sí solas a reconocer y atacar los microorganismos patógenos al tiempo que respetaban nuestros tejidos.

Sin embargo, en el último decenio se ha demostrado que el cuerpo humano no es tan autosuficiente. Más bien se asemeja a un complejo ecosistema o red social que contiene billones de bacterias y otros microorganismos que habitan la piel, las zonas genitales, la boca y, sobre todo, los intestinos. De hecho, la mayoría de las células del cuerpo humano no son humanas. Las células bacterianas que albergamos en nuestro interior superan a las humanas en una proporción de diez a uno. Por otra parte, la comunidad mixta de microorganismos y de genes que estas contienen, denominada microbioma, no nos amenaza, sino que nos ofrece una ayuda vital en los procesos biológicos básicos: la digestión, el crecimiento y la inmunidad.

Se han realizado importantes progresos en la caracterización de las especies microbianas más prevalentes del cuerpo humano. Hace poco se han empezado a identificar los efectos de esos residentes. Con ello se está adquiriendo una nueva visión sobre cómo funciona nuestro organismo y por qué ciertas enfermedades modernas, como la obesidad y los trastornos autoinmunitarios, van en aumento.

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