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1 de Abril de 1993
Historia de la técnica

La computadora mecánica de Charles Babbage

La construcción, coronada con éxito, de uno de los ingenios calculadores de Babbage, un artilugio de tres toneladas, hace pensar que la historia ha juzgado erróneamente al precursor de la computación automática.

Charles Babbage es tenido por el gran precursor de las ciencias de cómputo. Babbage, empero, no tuvo éxito en sus esfuerzos por materializar sus proyectos. Las historias de la computación afirman indefectiblemente que los tropiezos de Babbage se debieron a que sus artilugios exigían más de lo que la ingeniería mecánica de la era victoriana podía permitir. Resulta curioso, sin embargo, que ninguna prueba respalde tal juicio.

Con mis colegas del Museo de la Ciencia londinense, me propuse arrojar algo de luz sobre la cuestión. Para ello pensamos en construir a escala natural uno de los ingenios de cómputo de Babbage, basándonos en los diseños originales. Era el año 1985. Nuestra empresa culminaría con éxito en no­viembre de 1991, sólo un mes antes de cumplirse el bicentenario del nacimiento de Babbage. En esa fecha, el dispositivo, conocido por el nombre de Ingenio de diferencias n.o 2, ejecutó im­pecablemente su primer cómputo de importancia. El éxito de nuestra la­bor permitió comprobar que los fracasos de Babbage no se debieron al di­seño, sino a una deficiente ejecución práctica.

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