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1 de Marzo de 2003
Sismología

Concatenaciones sísmicas

Frente a la concepción predominante, los grandes terremotos pueden interactuar de muchas maneras, algunas inesperadas. Este apasionante descubrimiento podría mejorar nuestra capacidad predictiva de futuros seísmos.

WIKIMEDIA COMMONS

En síntesis

Se creía que los grandes terremotos no influían en el momento de aparición o la localización del siguiente. Un nuevo y sorprendente descubrimiento cuestiona ese postulado.

Las fallas propensas a engendrar terremotos muestran una inesperada sensibilidad a las pequeñas tensiones que actúan sobre ellas durante los temblores de fallas próximas.

A igualdad de las demás circunstancias, en las regiones de la corteza terrestre donde las tensiones aumenten —incluso en pequeña cuantía— se producirán los próximos terremotos.

Si esta hipótesis se confirma, cabría mejorar mucho la capacidad de evaluar su vulnerabilidad sísmica.

Durante decenios han soñado los sismólogos con predecir el instante y lugar del próximo terremoto catastrófico. Pero hacia principios del decenio de 1990 habían visto tal complejidad en el comportamiento de las fallas susceptibles de originar seísmos, que llegaron a la conclusión de que los mayores temblores del planeta son sucesos aislados, aleatorios e imprevisibles. La mayoría acepta ahora que una vez un gran terremoto y sus esperadas réplicas han causado la destrucción correspondiente, la falla permanecerá en reposo hasta que se recuperen las tensiones de la corteza terrestre, de ordinario a lo largo de centenares o millares de años. Pero un descubrimiento reciente —que los seísmos se concatenan de maneras nunca antes imaginadas— está socavando esta hipótesis.

Los nuevos conocimientos corroboran la idea de que una conmoción de gran magnitud alivia tensiones —y por tanto reduce la probabilidad de un segundo temblor importante— en algunas áreas. Pero también indican que la probabilidad de un segundo terremoto en otro lugar a lo largo de la falla o en una falla próxima puede hasta triplicarse de repente. Para los responsables de la asistencia médica de urgencia o para los actuarios, estas predicciones más refinadas serían de la mayor importancia a la hora de determinar la vulnerabilidad de una población.

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