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1 de Mayo de 1981
Vulcanología

Las erupciones del monte Santa Elena

El ciclo de la actividad actual del volcán forma parte de otro ciclo mayor, de 4500 años de duración. Sus violentas erupciones del año pasado fueron predichas por los vulcanólogos que se encontraban en la zona

Una de las erupciones volcánicas más estrechamente vigilada y de las que se han tomado más fotografías, además de haberse obtenido abundante información directa, fue la violenta erupción del monte Santa Elena, ocurrida el 18 de mayo de 1980. También fue la primera erupción volcánica registrada en los 48 estados contiguos de la Unión desde que tuvieron lugar, entre 1914 y 1917, las erupciones mucho menos importantes de Lassen Peak. La del Santa Elena desplazó 2,7 kilómetros cúbicos de rocas volcánicas (entre los que cabe contar 0,5 kilómetros cúbicos de magma nuevo, es decir, rocas en estado líquido), que devastaron una zona de más de 500 kilómetros cuadrados, produciendo una de las mayores avalanchas que registra la historia. Y sólo fue superada en magnitud, en los últimos tiempos, por las erupciones del Santa María (Guatemala, 1902), del Krakatoa (Indonesia, 1883) y del Katmai (Alaska, 1912), que emitieron, respectivamente, unos 5, 6 y 12 kilómetros cúbicos de magma (volúmenes reducidos, si atendemos a la densidad de la roca solidificada).

La misma erupción del Katmai resulta insignificante, comparada con otras erupciones más antiguas cuyas enormes deposiciones de ceniza y roca, que alcanzaron un espesor comprendido entre decenas y centenares de metros, cubrieron miles de kilómetros cuadrados. Así ocurrió, por ejemplo, en Japón, Nueva Zelanda, América Central, en el oeste estadounidense y en muchas otras regiones volcánicas del mundo. El volumen de los materiales expulsados por esas erupciones descomunales osciló entre 100 y más de 1000 kilómetros cúbicos. ¿Fue el vulcanismo prehistórico, en punto a intensidad, superior a la intensidad máxima que hoy en día cabe imaginar, o es acaso que la experiencia humana sobre el particular abarca un lapso de tiempo demasiado corto? La mayoría de los geólogos se inclinan por lo segundo. Las erupciones del último siglo fueron, probablemente, pequeñas muestras de la energía volcánica que la Tierra encierra aún en su interior.

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